Mensajes del Dominio

Garras negras

img
Nov
23

garras negras

Cayeron sobre el pelotón a gran velocidad. Era un grupo reducido, cuatro criaturas que surgieron súbitamente de las montañas de hielo y planearon como centellas hasta alcanzar a los tripulantes. Pese a que la noche era cerrada y activamos los sistemas de camuflaje, los caldari fueron capaces de identificar nuestra posición como si sus malignos ojos amarillos estuviesen adaptados a ver en la oscuridad más inescrutable. En un primer momento las armaduras resistieron los feroces ataques de las criaturas, que saltaban de un soldado a otro con increíble agilidad entre chillidos que nos helaron la sangre; dándose cuenta de su incapacidad para superar nuestros blindajes, cambiaron de estrategia. Un tentáculo de increíble extensión brotó entonces del pecho de cada caldari, golpeando a John y a Lisa con violencia, como si de un látigo se tratase. Ambos murieron en el acto, no sabemos si por la fuerza del golpe o a causa de otro factor desconocido. Nosotros pudimos escapar al abatir con nuestros cercon a los más cercanos.

Corrimos. Corrimos por nuestra vida, sintiendo como volaban a gran velocidad a nuestro alrededor, haciendo presa de Mason y Nick. Ya solo quedábamos la tecnóloga y yo. Subimos al módulo de extracción y desconectamos la señal de radio para no escuchar los chillidos de nuestros compañeros de pelotón. El marzio estaba asegurado y, aunque sea duro decirlo, como capitán tomé la decisión que en ese momento suponía la mayor probabilidad de supervivencia para la expedición. Introduzco este registro en el Sistema Atenea con la esperanza de que ninguna expedición tenga que enfrentarse a ciegas a semejante pesadilla.

ESPECIFICACIONES SOBRE LA ESPECIE

Tasa de supervivencia al contacto: 70%.

Fortalezas: poseen la capacidad de volar tan rápido como un soldado equipado con impulsores. Pese a que suelen atacar con sus garras o dientes, en su pecho disponen de un tentáculo venenoso con la capacidad de regenerarse si es cortado. Cuentan con visión nocturna y son capaces de detectar la presencia de la mayoría de criaturas que se encuentren cerca gracias a una suerte de antenas que coronan todo su cuerpo.

Vulnerabilidades: apenas poseen blindaje más allá de la dureza de su piel, por lo que es fácil abatirlos en combate.

Otros datos de interés: al golpear con su látigo y superar el blindaje abandonan unas pequeñas espinas en el cuerpo de su objetivo. Dichas espinas son en realidad un potente veneno paralizante extremadamente agresivo, que provoca que el soldado no pueda moverse y vea cómo sus funciones vitales de detienen en cuestión de minutos, hasta terminar con su vida como resultado de la incapacidad para respirar. Así, la peligrosidad de los garras negras no viene dada por el hecho de que ataquen por sorpresa desde hábitats congelados en los que se ocultan (y en los que son prácticamente imposibles de detectar mientras acechan), sino en el hecho de que no poseemos un antídoto contra su letal veneno. Se cree que los ataques de sus garras poseen un efecto similar al del tentáculo, aunque no actúa de manera tan eficaz y serían precisos varios ataques para terminar de envenenar a un soldado de manera irreversible.

Basado en un informe del soldado Skanegod. El Dominio agradece su valiosa aportación al Sistema Atenea.

Suscríbete a las Noticias

Introduce tu correo electrónico para recibir toda las novedades importantes sobre el sistema Atenea.